2012: el fin del mundo


.
El Fenómeno de 2012 es una creencia escatológica que
sostiene que el día del solsticio de diciembre del año 2012
ocurrirá el fin del mundo o el mundo como lo conocemos,
dando lugar al fin de una civilización
y al comienzo de otra.
El solsticio sucederá el 21 de diciembre de 2012
a las 11:12 UTC
(tiempo universal coordinado).
Se basa en que uno de los calendarios usados por los mayas,
el denominado calendario maya de la cuenta larga termina su
ciclo de 5125 años de duración.
Algunos escritores actuales plantean que los habitantes de
la Tierra experimentarían una transformación física y/o
espiritual positiva, que marca el comienzo de una nueva era.

[Extraido de la Wikipedia. Para más información, consultar:

http://es.wikipedia.org/wiki/Fenómeno_de_2012]

.

No sé si aquellos antiguos sabios Mayas tendrían el conocimiento y la clarividencia de predecir que el 21 de diciembre de 2012 el mundo iba a terminar. Hacia Mayo o Junio, los incendios de Valencia me hicieron pensar que, realmente, mi mundo iba a desaparecer. Llovió ceniza y cielo tenía un color rojo infierno. El mundo ardía. Los Mayas, quizás, tenían razón.

Si están en lo cierto, y este es mi último año.

Ahora cerca de empezar noviembre retomo sinzitaprevia para dejar constancia de mi último verano. Y si es mi último verano… puedo decir que estoy segura de que es un fantástico último verano.

Si todo acaba, y es cierto que antes del final vemos pasar nuestra vida, seguro que será una película entretenida.

Este verano 2012, pasé el tiempo entre amigos. Empezando en Abril con la visión de paradisíacas playas y fiestas a tutti plen.

Tras la temporada de exámenes y la graduación. Compré mi deseada tabla de surf. La diseñé yo misma y la encargué en ESSUS -¡Gracias, por cierto!-.

El resultado fue excelente. Y, por fin, hacía realidad un sueño pendiente: mi propia TABLA DE SURF

.

Con ella hice…

Un viaje a Asturias, ya hacia mitad de Julio, donde encontré nuevos amigos…

En compañía, también, de mis buenas amigas…

En el Norte descubrí el color verde. Un verde que jamás pensé que pudiera existir de forma natural…

(Y, en Ibiza, más adelante, el azul…)

Estando en Asturias… alcancé el punto más norte de España: Cabo Peña. Sólo, mar y aire.

Y volví a casa, recorriendo 800km por carretera.

Una aventura personal. Yo, conmigo.

.

Pocos días después, 

estaba en el Sur más sur.

Allí, me enamoré. ¿Su nombre? Juan Sebastián Elcano. Buque Escuela de la Armada Española. Es el navío más bonito que he visto nunca…

Entre mi platónico enamoramiento, tuve tiempo para callejear el casco antiguo de la vieja ciudad de Cádiz. Eje clave de gran parte de la historia de España.

Hubo tiempo de risas en la playa…

Hubo tiempo de ir a elegantes y protocolarias fiestas de la Armada…

Y de perder la seriedad que las autoridades exigían…

También recuperé tiempo perdido con el Whats App, después de ¡¡tres meses!! sin él.

Y haciendo parada en Sevilla, comprobamos sus 40 grados a la sombra, un 25 de Julio.

.

Después llegó Agosto.

De vuelta en Valencia, pasé por Soneja y MM, una amiga casi de infancia con quien, a pesar del contacto menos habitual, los últimos años, siempre me siento como en casa, como si estuviera en familia.

De ahí, salté a Javea. Y como es habitual, primaban los cocktails en el chiringuito MOSKITO y las fiestas de Hacienda o El Molí.

Siempre entre amistades.

Pero llegado el 20 de agosto, le tocó el turno a otra persona.

Con él, redescubrí mi gran amor:

Vinaroz

Y re-descubrí que mis viejas costumbres de alternar una sana dieta con comida basura seguía siendo un clásico del verano.

Mágicos 20, 21, 22 y 23 de agosto. Y el 24 y 25 los dediqué de nuevo a las amistades y las fiestas de verano…

.

Y si los veranos son fiesta y amigos,

también son FAMILIA.

Tiempo para papá y mamá siempre hay.

Porque aunque su niñita ha crecido… sigue siendo SU niñita.

.

La vida sigue,

la gente viene, se va.

Al final del verano, antes de iniciar el curso o embarcarse en el mundo laboral, algun@s amig@s se fueron. Se fueron a otras ciudades, nuevos destinos. Y si no había un 2013, no volvería a verl@s más. Así que este verano, no faltaron las reuniones de amig@s y despedidas. Por si acaso…

.

.

.

Y, aunque el ocaso del verano ya quedaba lejos,

me tomé unas vacaciones en octubre.

Visite la isla pitusa: Ibiza. Primero en familia. Y después con alguien un poco especial…

.

Una de esas personas con quien compartes una puesta de sol. Y haces promesas de futuro, aunque sepas que la mitad, quizás, no se cumplirán…

.

.

En Septiembre,

volví a la Universidad.

Por si las moscas no hay fin del mundo, sigo estudiando.

.

Si mi esperanza se equivoca, si el 21 de diciembre todo acaba, al menos sabré que my last summer y lo que me queda de año, serán como “el último baile”: un poco triste, un poco agotada, avivas con una energía que desconocías y saltas, brincas, corres, vibras, giras y te contoneas como si no hubiera mañana…

. 

Anuncios

3 thoughts on “2012: el fin del mundo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s